Lipedema: mucho más que una cuestión de silueta
El lipedema no es una cuestión de dieta ni de ejercicio. Es una alteración del tejido adiposo, influenciada por las hormonas y la circulación linfática. Entender lo que ocurre es el primer paso.
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El lipedema no es una cuestión de dieta ni de ejercicio. Es una alteración del tejido adiposo, influenciada por las hormonas y la circulación linfática. Entender lo que ocurre es el primer paso.
El linfedema es una condición crónica en la que la linfa no circula correctamente. Este líquido se acumula en los tejidos y, con el tiempo, favorece la formación de grasa y fibrosis.
La celulitis no es un problema de grasa. Es multifactorial: estructura del tejido, microcirculación, inflamación. Puedes ser deportista y tener celulitis, porque la estructura del tejido importa.
Las fascias son tejidos finos que envuelven y conectan todo tu cuerpo. Participan en la circulación, la movilidad y la transmisión de tensión. Cuando pierden flexibilidad, aparecen tirantez y rigidez.
La menopausia no es una enfermedad. Es una etapa natural donde el cuerpo cambia su forma de comunicarse. El drenaje linfático y el Kobido pueden acompañarte en esta transición.
Embarazo, nacimiento: tu cuerpo cambia profundamente. El drenaje linfático puede acompañarlo con suavidad, reducir la retención y favorecer la recuperación.
¿Pasas el día de pie o sentada durante horas? Piernas pesadas, retención, sensación de hinchazón… No es casualidad. El drenaje linfático puede ayudarte.
La exposición al frío puede activar la circulación y mejorar el ánimo, pero no drena el sistema linfático en profundidad. Si buscas resultados reales, hay técnicas más respetuosas con tu cuerpo.